Mi mente en blanco

Anoche me sentía cansado, molesto, irritado, porque no lograba deducir mis pensamientos, estaban bloqueados, sin rumbo y sin sentido, mi mente se había quedado en blanco, no reconocía ni si quiera el momento. Todo era gris y aterciopelado, sin embargo, mi sangre se sentía caliente y veía (literal) que fluía a gran velocidad, mi corazón parecía salirse de mi pecho.

Me quedé por un momento en completa calma a escuchar mi respiración, a sentirme consciente de lo que estaba viviendo, a ver que ese gris lo estaba provocando yo mismo, como si estuviera recibiendo una orden que solo mis oídos lo podían percibir. De pronto, abrí mis ojos y lo primero que recibí fue una especie de bocanada de muchos colores vivos y florecientes, inmediatamente mi ánimo cambió, se volvió alegre con esa energía colorida que nos impulsa a ejecutar cualquier cosa, sin importar lo fácil o difícil que fuere.

Trate de recordar aquellos pensamientos que me llevaron a ese momento, sin más, llegaron como en cascada y empecé a recordar de lo feliz que soy, de los sueños, de los grandes alcances que estoy por concretar, del agradecimiento de poder estar en mis cinco sentidos para entenderlos, del poder generar una gran ilusión, aquella que me mantendrá vivo con amor y que me dice que tengo que compartir con los demás…

Es posible que pueda enviarme un auto mensaje a mis pensamientos para poder cambiarlos y someterme conscientemente a un compromiso personal… ¿Crees que pueda ayudarte este ejercicio?